miércoles, 5 de noviembre de 2008

Anónimo: Cuando yo nací

Cuando yo nací,
era hora menguada,
ni perro se vía
ni gallo cantaba.


Anónimo

viernes, 3 de octubre de 2008

Jacinto Herrero Esteban: Ampo de nieve


Ampo de nieve, Niño, flor del viento
que convierte en estrellas el rocío
posándose en el heno. Amigo mío,
desde una infancia que cercana siento:

Esta caña que agita el pensamiento
Tú la arrancaste de un bancal baldío;
cercenaste la caña, su albedrío,
y diste a su raiz un nuevo aliento.

Los salmos nos dijeron que era el Hombre
la hierba que crecía en el tarrado
y mañana no está. Pero tu cuna,

de paja y cañavera, se ha poblado
con estrellas de escarcha, y una a una
se salvan de la muerte por tu nombre.

martes, 9 de septiembre de 2008

José Mª Amigo Zamorano: Llanto por unos cachos de pan y queso

Después de una cena con sopa de pescado, chuletón con ensalada, mamiya que en castellano se dice cuajada y café, copa y puro que en Euskadi se dice café completo Joaquí y Pepe durmieron como obispos o como cerdos o como reyes.

A los animales mamíferos le da igual el nombre. Porque por la mañana, nada más despertarse, todos, sin haber puesto el pie en el suelo, si duermen en la cama y si no es igual, se desperezan, estiran brazos o patas y se acarician la barriga con amoroso agradecimiento. El día se abre sonriente a los seres que han sabido extraer el jugo de los buenos y abundantes alimentos.

Lo que menos esperaban ver Pepe y Joaquín, que el orden le es indiferente al caso que vamos a narrar brevemente, es la tristeza a la entrada de la aurora. Pero el dolor fuera de una barriga bien alimentada existe acompañada de angustia y llanto.
A veces ese sufrimiento es heredado y las lágrimas se presentan empujadas por el más leve acicate.

Aquella mañana, después del abundante ágape regado generosamente por vinos y licores, cuando ambos amigos y compañeros de trabajo entraron en la cocina para tomarse el desayuno encontraron a la dueña del piso, donde estaban a pensión, llorando. Un llanto amargo. Y los azulejosde la cocina parecían reflejar esa amargura.

-¿Qué le pasa señora Hortensia? ¿No habrá sido otra vez su hijo?

El hijo la traía a veces a mal traer y habían tenido que salir en su defensa; y es que era muy buena con ellos y los trataba como si fueran sus hijos.

-Nada, hijos, cosas mías. La culpa en este caso no la ha tenido mi hijo. La culpa la tienen este trozo de pan y este cacho de queso.

Se quedaron sorprendidos por tan extraña respuesta.

La señora Hortensia era una mujer pequeña, menuda, cara redondo con profundas arrugas, unos ojos negros hermosos como negros eran los vestidos con se cubría. Había emigrado desde Extremadura al País Vasco ya hacía quice años con su único hijo producto de su unión o casamiento con un mozo extremeño:

-El más guapo de La Serena, decía ella.

-Fue el único 'alfabeto' del pueblo del que no recuerdo el nombre, contaba otro emigrante extremeño.

Y añadía:

-Yo me alegro de no ser 'alfabeto' porque a todos ellos los mataron los franquistas.

Efectivamente, el marido de la señora Hortensia fue uno de los pocos jornaleros de su pueblo que sabía leer y escribir.

Cuando se sublevaron los militares facciosos en 1936 encabezó el comité que se formó para defender la República. Y, más tardé, se alistó en el ejército del Gobierno de la República con tan mala suerte que en el primer frente de guerra murió.

Esto les estaba contando, una vez más, a Joaquín y a Pepe.

Lo hacía con tanta viveza, los ojos hunedecidos por el llanto, que ellos estaban prendidos de sus palabras. Se maravillaban de su elocuencia porque sabían que, como la mayoría de las de su pueblo, les había dicho en numerosas ocasiones, era analfabeta. Lo mismo que se asombraban cuando les recitaba romances de una extensión considerable.

-Mi pueblo fue muy disputado.

La señora Hortensia les narraba los avatares que tuvo que sufrir con su familia. Iban paralelos al curso de la guerra: si el pueblo lo tomaban los enemigos de la República le quitaban todo, hasta la echaban de casa teniendo que vivir de la ayuda de los vecinos; si el pueblo volvía a estar en poder de la legalidad republicana la volvían a colocar en su casa con todas sus pertenencias; e incluso la homenajeaban desde el balcón del Ayuntamiento como la mujer de un héroe muerto en combate.

-Con el triunfo de los militares 'fachistas' me quedé sin nada. Viví muy malamente en una choza junto a mi padre. Él se fue haciendo viejo, es ley de vida, y ya los terratenientes no le daban trabajo. Pasaba hambre. Pasábamos hambre...

Su voz se le quebró en un solllozo.

-Mi padre murió pidiendo pan. Murió de hambre. Parece que lo estoy viendo...

Miró a la mesa y tocó el trozo de pan y el cacho de queso...

-Comprendan ustedes, hijos. He visto esta mañana que habían dejado estos trozos que les había dejado para cenar... Y he pensado en mi padre. No lo he podido remediar.

Se marcharon cabizbajos al trabajo. Comprendieron su dolor. Entendieron su mundo... que no era el de ellos... ¿O si?...

Como se ve, después de una cena con sopa de pescado, chuletón a la brasa, ensalada, mamiya que es como se dice en euskera cuajada y café completo que en realidad es café, copa y puro... puede ocurrir cualquier cosa.

viernes, 8 de agosto de 2008

El video del secuestro de Txomin Goñi Tirapu

-La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre: por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida: y por el contrario el cautiverio es el mayor mal que pude venir a los hombres."

Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha, cap. LVIII-2ª parte
__________


Tratar o hablar de la libertad los que vivimos en el cautiverio, una buena parte de la sociedad, tal vez no sea lo más lógico, pero puede imbuirnos un cierto aliento alado.

Lo estamos escribiendo después de ver el vídeo que, por casualidad, hemos encontrado en este mundo llamado Internet. Trata de la represión que llevan a cabo en Llanes (Asturias) contra un luchador, de los que hay algunos ejemplos, cada vez más numerosos, en España, que se mueve en dirección de causas justas, ajenas a ganancias crematísticas. Se llama Txomin Goñi Tirapu, secretario de AVALL que es una asociación de gentes asturianas dispuestas a plantar cara al dinero enladrillado. En el vídeo se ve, claramente, como, ante tamaña injusticia, no hay un solo concejal que se indigne por el hecho de secuestrar, ante sus ojos, a un hombre hombre de la cabeza a los pies. Un hombre que, además, les demuestra con su resistencia que es, y quiere seguir siendo, libre y no sumisos cautivos como ellos.

Hemos citado a Cervantes porque nos parecía apropiado al tratar de Domingo F. Goñi Tirapu, un tipo quijotesco en el más noble sentido de la palabra: honesto, honrado, firme, combativo... pues, como el mismo Quijote, ha batallado en multiples luchas, leemos en su biografía, pero que, a pesar de su angina de pecho, no se resigna a morir sin ton ni son, sino que sigue el consejo que Sancho le dio a Don Quijote y este no siguió: 'Hágame caso y no se deje morir así como así'. Goñi Tirapu lo sigue al pie de la letra: ¡Que se mueran los fascistas que lo secuestraron!

El video del secuestro:

http://www.dailymotion.com/video/x301qu_proceso-a-txomin-goni-tirapu_news

viernes, 30 de mayo de 2008

Aimé Césaire: 'Al salir de Europa'

Cuaderno de retorno al país natal (*) (fragmento)



Al salir de Europa toda congestionada de gritos

las corrientes silenciosas de la desesperanza

al salir de una Europa miedosa que

cobra ánimos y orgullosa se sobreestima

yo deseo ese egoísmo hermoso

y que se arriesga

y mi labor me recuerda una implacable

roda.



¡Cuánta sangre en mi memoria! En mi memoria están las lagunas.

Están cubiertas de cabezas de muertos. No están cubiertas de nenúfares.

En mi memoria hay lagunas. En sus orillas no se han extendido ceñidores de mujeres.

Mi memoria está rodeada de sangre.

¡Mi memoria tiene un cinturón de cadáveres!

Y metralla de barriles de ron genialmente rociador



de nuestras innobles rebeliones, pasmos de ojos dulces

por haber trasegado la libertad feroz…



(*) Reeditado recientemente en la ciudad de Zamora por la Fundación Sinsonte en diciembre de 2007 con el título de 'Retorno al pais natal'

jueves, 17 de abril de 2008

Jueves 17 de abril: Muere Aimé Césaire

PARÍS (AFP) - El poeta martiniqués Aimé Césaire, considerado el padre de 'la negritud', falleció este jueves a los 94 años de edad en Fort de France (Martinica), en el centro donde se encontraba hospitalizado desde el 9 de abril, informaron fuentes gubernamentales.

Una muestra de su poesía:

CUERPO PERDIDO

Yo que Krakatoa yo que todo mejor que monzón yo que a pecho descubierto yo que carraspeo como un árgano viejo yo que balo mejor que una cloaca yo que fuera de gama yo que Zambeze frenético o rombo o caníbal quisiera ser cada vez más humilde y más manso siempre más grave sin vestigio ni vértigo caer hasta perderme en la viviente sémola de una tierra bien abierta Fuera una neblina en lugar de atmósfera no sería nada sucia cada gota de agua conteniendo un sol cuyo nombre idéntico para todas las cosas sería el ENCUENTRO MAS TOTAL de tal suerte que no se sabría a ciencia cierta si cruza una estrella o una esperanza acaso o un pétalo de flamboyán o una retirada submarina que las antorchas de las medusas aurelias frecuentan Imagino que entonces la vida me bañaría por completo mejor la sentiría palpándome o mordiéndome tendido sentiría llegarme los olores al fin liberados cual manos caritativas que me atravesarían para mecer largos cabellos más largos que ese pasado que no puedo alcanzar. Cosas apartaros, haced sitio a mi reposo que alza en oleaje mi cresta terrible de raíces fondeadoras buscando dónde asirse oh cosas, yo sondeo y sondeo yo, el cargador, soy portarraíces yo peso, fuerzo y arcaneo y ombligueo Ah, quien hacia los arpones me lleva estoy muy débil silbo, sí, silbo cosas muy antiguas de serpientes de cosas cavernosas Soy oro viento paz aquí y contra mi hocico inestable y fresco poso contra mi rostro corroído tu frío rostro de risa descompuesta. El viento, ay, lo escucharé aún negro, negro, negro desde el fondo del cielo inmemorial un poco menos fuerte que hoy en día pero demasiado fuerte sin embargo y ese loco aullido de perros y caballos que envía a nuestra persecución siempre cimarrona mas a mi vez en el aire me alzaré en un grito tan violento que voy a salpicar al cielo entero por mis ramas destrozadas y por el chorro insolente de mi barril herido y solemne ordenaré a las islas existir.

martes, 8 de abril de 2008

Jean-Joseph Rabearivelo: Viejas canciones de Imérina


Jean-Joseph Rabearivelo


Viejas canciones de Imérina
Traducción de Rogelio Martínez Furé


¡El amor, oh pariente mío, tiene perfume a bosque como el limón! Y no es por coquetería ni por capricho que os hablo así, ¡sino porque deseo poseeros todo entero!



Vieilles chansons des pays d'Imérina