miércoles, 24 de junio de 2009

Alfa Ibrajím Sow: ¿A dónde se fueron, pues?

A Traoré Mamadu Ray Antra

¡He marchado mil años! por este país de exilio
que gime y madura bajo el peso de los diablos.
He punteado la Kora en la leyenda de los tiempos,
para reencontrar las voces bajo el montón de los años,
volver a verlas, sentirlas, oírlas como antaño
en los cuentos, los relatos y la conversación de la madres.
¡Sólo se ve la noche, los demonios que nos persiguen;
sólo se siente el tiempo, los duelos, los sollozos
de un país qque gime en la primavera de la vida!
¿A dónde se fueron pues, los héroes indomables,
que desafiaban la tormenta, arrancaban de la angustia,
reanimaban la confianza y guiaban al combate?
Bajo el peso de los diablos, de lacayos y cómplices,
para revivir las voces, sus quejas, su revuelta,
despreciar la muerte, marchar a la guerra, conquistar la victoria.
¡Mil años! ¡Buscamos el rayo para trazar el surco!
Reanima el fuego, hermano mío;
la noche que llegó es negra;
hay que marchar sin ruido.

(De 'Diwán africano. Poetas de expresión francesa'. Traducción, presentación, selección y prólogo de Rogelio Martínez Furé; editorial Arte y Literatura, Ciudad de la Habana, 1988)

martes, 5 de mayo de 2009

Goethe: Manjares que no sacian (*)


Fausto: 

¿Qué podrás dar tú, pobre diablo? ¿Pudo jamás ninguno de los tuyos comprender a un espíritu de hombre en su subleme anhelo? Tu ofreces manjares que no sacian; un oro rojo que sin descanso, semejante al azogue, de entre las manos se te escurre; un juego en el que nadia gana; una mocita que apretada contra mi pecho guíñale el ojo al vecino, y ese bello placer de los dioses, el honor, que cual un meteoro luego se desvanece. ¡Muéstrame el fruto que no se pudra antes de que lo arranquen y árboles que diariamente reverdezcan!

*

Goethe: Fausto, escena cuarta, parte primera.

Traduce: Rafael Cansinos Asséns

martes, 28 de abril de 2009

Goethe: Temor

Humosas teas, lámparas, luces,
apenas alumbran la confusa fiesta;
y entre estos falaces semblantes, los hierros
me tienen cautiva y huir no me dejan.

¡Lejos de aquí, oh risibles reidores,
vuestros visajes me son sospechosos!
Y aquí, según veo, se han dado esta noche
cita mis crueles enemigos todos.

Aquí enemigo un amigo se vuelve,
tiempo hace ya su antifaz no me engaña;
ese que se escurre pensaba matarme,
y ahora, descubierto, sigiloso escapa.

¡Oh, cuánto yo diera por poder volar
en todos sentidos por el ancho mundo;
pero el exterminio me amenaza y tiene
presa en esten ambiente tan torvo y confuso!


Fausto, 2ª arte, acto primeo, escena II.
Traducción de Rafael Cansinos Asséns

martes, 7 de abril de 2009

Pierre Makombo Bamboté (*): De Bangui a París - 1º C

Pierre Makombo Bamboté (*):
De Bangui a París - Primero C

(C: No se conocía)

No se  conocía
nunca
no se conocía
antes
el precio del exilio gris
el precio
más costoso que la vida
de
la única única
convicción,
ella, el temblor, doble
sistema
circulación de la sangre.
Estremecimiento,
la única convicción en
la piel.
__________
(*) Nació en Uada el 1º de abril de 1932.
Obras principales:
La poésie est dans l'histoire (París, Eds. P. J. Oswald, 1960. Coll. Janus); Chant funèbre pour un héros d'Afrique. Précédé d'un chant populaire adapté par Sembene Ousmane (Túnez, Société Nationale d'Edition et de Diffusion, 1962. Coll. "J'exige la parole"; Le grand état central (Gourdargues, Gard, Eds. de la Salamandre, 1965); Les rondonnées de Daba 'de Ouadda è Bangui', (París, Eds. La Farandole, 1966. Mille épisodes); Le dur avenir (Bangui, Ed. del autor, 1966); Les deux oiseaux de l'Ubangui (París, Eds. Saint-Germain-des-Prés, 1970) y Le soir des destructeurs. Princesse Mandapu (novela, París, Eds. Presence Africaine).

miércoles, 25 de marzo de 2009

Rubayat de Omar Khayyam en tres idiomas

Francés:

Certains que nous aimions, les plus beaux et les meilleurs
qui soient sortis de la Presse à Vendange du Temps,
ont bu leur Coupe une ou deux tournées avant nous
et, un par un, en silence ont gagné le Repos.

_____

Italiano:

Gli amici piú fidi e sinceri tutti si sono perduti;
Ai piedi della Morte caddero proni uno ad uno.
D'un solo vino brevemmo, un giro, alla Mensa del Mondo:
Uno o due turni prima di noi caddero ebbri.


_____

Castellano:

Nuestros buenos y fieles amigos se han marchado.
Se los llevó la Muerte. Solíamos reunirnos
a cantar y a beber en la taberna. Ebrios.
una o dos rondas antes que nosotros cayeron.

domingo, 15 de marzo de 2009

La noria, de Martín de Mena

Manuel Martín de Mena: La noria

La vida, es como una noria,
el tiempo la hace girar,
primer cangilón, ¡da gloria!
Gira y gira sin cesar...
Más tarde viene la novia
que el tiempo marchitará...
Nuevos brotes van quedando...
para formar otro hogar.
Y así, girará la noria...
y la cigüeña vendrá...
Giro, tras giro, dejando...
el cangilón del final.
Y así, seguirá girando...
¡por, toda la eternidad!


Abril de 1976
(Del libro 'Extrañas profundidades', pag. 59; edita: Manuel Matín de Mena, c/ La Portilla, 23; El Perdigón (Zamora); imprime: Gráficas Duero, c/Libertad, 13, Zamora)

lunes, 26 de enero de 2009

En recuerdo de Julio Fuentes

Dejamos pasar el aniversario de la muerte del corresponsal Julio Fuentes sin darnos cuenta. Bien, pues ahora lo recordamos, con extractos de un artículo publicado por él en el diario El Mundo y que nosotros titulamos ¡Mierda! en una anuario con fecha del 31/XII/1989

Dicen así:

"Noriega juró convertir a Panamá en el nuevo Vietnam de los norteamericanos, acuñó un puñado de consignas nacionalistas e impuso el culto público a su persona.
...

Pero no es más que un pandillero panameño, un matón del arrabal de San Felipe, el miserable suburbio violento en el que nació.
...

El valeroso general tan solo se ocupó de salvar su pellejo... mientras el puñado de ingenuos que había creído en su nacionalismo de verbena, moría en las calles de la ciudad de Panamá, enfrentándose al Ejército más poderoso de mla Tierra.
...

El general convertido en conejo al sonar los primeros disparos, buscó protección bajo la sotana de los embajadores de Dios.
...

Mientras tanto los panameños aclaman a las tropas americanas por las calles de Panamá sin sentir rubor ni humillación ante el espectáculo de la invasión. Una nueva estrella ha nacido con sangre sobre la bandera norteamericana.


Julio Fuentes

(Enviado especial)