martes, 27 de marzo de 2007

S. Montobbio: 'Manifiesto Inicial del Humanista'


La causa de las palabras, que para nada sirven,


o para vivir tan solo, es una causa pequeña.


Pero si cada día saebs con mayor certeza


que no solo repudias las coronas


sino que cada vez te dan más asco;


si en verdad no quieres hacer de tu ya arruinada inteligencia


una prostituta mercenaria que venda sus pechos o su alma


a cualquier hijastro del dinero o si, sencillamente,


poco necesitas y tan solo te importa soportar


con dignidad la vida y sus tristezas


mejor será que asumas desde ahora


la inevitable condena de la soledad y del fracaso


y que como luminoso o ciego abandono de estrellas


a esa pequeña, muy ridícula causa ya te abraces,


que del todo lo que hagas y que en tu habitación vacía


las palabras del fuego sean ceniza, que se asalten


y persigan, que tengan frío, en su noche


a solas, por decir tu nombre.




Santiago Montobbio




(en la página 24 de la revista 'Caminar Conociendo' número 8 de julio de 2.000)