viernes, 13 de abril de 2007

Jean-Joseph Rabearivelo: 'Viejas Canciones de Imérina'

Viejas Canciones de Imérina
de Jean-Joseph Rabearivelo




XVII

-Cerca del cántaro, se extravían mis palabras; al pie del mango, no dejo de asombrarme.

-Si estáis asombrado, ¡yo estoy sorprendida! Al pasar por delante de la casa de vuestra mujer, hace un rato, me tiraron cantos, mas no me volví; me insultaron, mas no respondí. Amad a vuestra esposa, pero no me abandonéis a mi.



XXI

¡El amor, oh pariente mío, tiene perfume a bosque de limón! Y no es por coquetería ni por capricho, que hablo así, ¡sino porque deseo poseeros todo entero!



XLII

Si yo fuera hormiga, treparía; si fuera pájaro, volaría y sería otra rama en la cima de ese árbol, y de allí intentaría ver de lejos a la hija del hombre: ¿estará enferma?, ¿estará sufriendo? Hace ya bastante tiempo que no se le ha visto.



Jean-Joseph Rabearivelo

(De 'Viejas Canciones de Imérina', Tananarive, 1939)



EN LA PÁGINA 12 DEL NÚMERO 8 DE LA REVISTA 'CAMINAR CONOCIENDO' DE JULIO DEL AÑO 2.000