jueves, 26 de abril de 2007

Rabearivelo: Las tres aves


De hierro el ave, la de acero

habiendo lacerado las nubes de la aurora

y ansiado estrellas

más allá del día

desciende arrepentida

a artificial guarida.

De carne el ave, la de plumas,

que labra un túnel en el viento

por llegar hasta la luna vista en sueño

entre espesuras,

cae, cuando cae la tarde,

a laberinto de follaje.

Y esa otra inmaterial, ésa,

que al guardián del cráneo hechiza

con su canto balbuciente,

alas resonantes abre luego

y por hacerse eterna nuevamente

a pacificar va los espacios.


(Tomado del blog 'Africa _ log. Blog de literatura africana')